Las cicatrices se producen como parte de la respuesta fisiológica del organismo a una alteración de la integridad de sus tejidos: algo parecido a un parche cutáneo que emplea nuestra piel para curarse.

Cómo reducir cicatrices

Las causas de su aparición son múltiples, así como sus características y morfología.  Cortes,  quemaduras (enlace a página de quemaduras), operaciones quirúrgicas como una cesárea, acné o infecciones como la varicela pueden dejar en nuestra piel cicatrices de distinto tamaño, grosor y tonalidad que, además de producir picor, dolor o sensación de quemazón; alteran nuestra imagen, lo que en algunas personas puede comportar problemas estéticos que derivan en inseguridades, pérdida de autoestima, ansiedad, depresión o interferencias con el normal desarrollo de sus actividades diarias

En Repavar, te contamos todo lo que necesitas saber sobre cómo reducir cicatrices, así como las mejores cremas y aceites para ello.

Tipos de complicaciones en la cicatrización

Si bien una herida puede cerrar sin mayores complicaciones, es habitual que debido a cantidades excesivas de colágeno durante la cicatrización a menudo surjan complicaciones que puedan derivar en dos tipologías de cicatrices:

Cicatrices queloides

Se caracterizan por un crecimiento anormal del tejido cicatricial hasta más allá de los márgenes originales de la herida. Suelen ser cicatrices grandes, anchas, de bordes irregulares y a menudo protuberantes. Más frecuentes en personas de piel oscura, su tonalidad puede ir desde el rosa hasta el violeta, pudiendo cobrar un color más oscuro si no se protege debidamente del sol. Además de los evidentes prejuicios a nuestra imagen, las cicatrices queloides también pueden ser molestas y producir dolor, picazón o sensibilidad

Cicatrices hipetróficas

Por su lado, las cicatrices hipertróficas se caracterizan por mantenerse confinadas dentro de los márgenes de la herida original y no afectar al tejido circundante. Suelen ser lineales, duras, rojas y a menudo producen picor o dolor. La mayoría de los pacientes que se someten a cirugía o que sufren quemaduras acaban por desarrollar este tipo de cicatrices, por lo que es importante conocer los cuidados y tratamientos a llevar a cabo en estos casos.

Si bien es cierto que nuestra piel es capaz de regenerarse atenuando y reduciendo el tamaño de las cicatrices por sí solo, se trata de un proceso muy lento y que raramente consigue eliminarlas por completo

Tratar cicatrices: consejos y fases de la cicatrización

Antes de nada, debemos tener en cuenta que una cicatriz es el fruto de un proceso por el cual la piel trata de regenerar una herida, y la marca resultante dependerá en gran medida del acompañamiento y los cuidados que llevemos a cabo durante lo que llamamos proceso de cicatrización cutánea, y que consta de tres fases

Tratamiento de cicatrices

Fases

Fase Inflamatoria (de 4 a 5 días)Empieza inmediatamente después de producirse la herida y en ella nuestro principal aliado es el propio cuerpo y su sistema para combatir infecciones. La sangre se coagula para frenar la hemorragia y forma una costra superficial que actúa a modo de muro de contención. En esta fase, es suficiente con mantener limpia la herida y secarla con cuidado empleando material esterilizado.Fase Proliferativa (hasta 15 días)En este punto el organismo comienza a regenerar los tejidos dañados. Los bordes de la herida se tensan y endurecen, aproximándose hasta cerrarse por completo. En esta fase es muy importante evitar las infecciones mediante el uso de antisépticos o antibióticos tópicos, además de proseguir con las tareas de limpieza, asegurándonos siempre de tener las manos limpias.Fase Madurativa (de 21 días a dos años)Se trata de la fase final del proceso, cuando la costra se cae, la inflamación retrocede y el tejido adquiere resistencia y elasticidad al tiempo que se mimetiza con la piel de su alrededor. Es en este momento donde más podemos hacer para ayudar a nuestro cuerpo a regenerarse y a suavizar la cicatriz, y nuestro mejor aliado tiene nombre y apellido: Rosa Mosqueta Rubiginosa.
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Aceite de rosa mosqueta

Además de tu tipo de piel, el aspecto de una cicatriz dependerá de los cuidados a los que ha sido sometida y de los ingredientes empleados para ello. Para eliminar cicatrices o mejorar en la medida de lo posible su apariencia y su impacto en nuestra imagen, existen tratamientos de efectividad demostrada como cremas y aceites para cicatrices.

El aceite de Rosa Mosqueta Rubiginosa es el ingrediente más indicado para tratar las cicatrices debido a su alto contenido en ácidos grasos esenciales insaturados, capaces de mejorar la fluidez de las membranas celulares, mantener la flexibilidad y elasticidad de la piel, así como sus propiedades hidrolipídicas y su hidratación, además de mejorar sustancialmente el proceso de cicatrización de una herida


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