Crema día y noche - Repavar

VITAMINA C: LA REINA DEL DÍA Y DE LA NOCHE

19-04-2017

Boticaria Marián García

Cada vez que doy un vistazo a los lineales de la farmacia donde se encuentran los productos de dermofarmacia ¡o incluso cuando abro mi propio armario en el cuarto de baño! no dejo de sorprenderme con la cantidad de productos de los que disponemos para la rutina de cuidado facial: cremas, geles, sérums, tónicos, lociones, mascarillas, ampollas… Cada una de las presentaciones tiene su función y momento de aplicación, pero si hay algo básico que no puede faltar, algo que forma parte de la rutina diaria, son las clásicas cremas de día y de noche.

Pero ¡ojo! el hecho de que el formato de día y de noche sea un clásico, no quiere decir que no haya evolucionado. Afortunadamente, tanto las texturas, la cosmeticidad de los productos, como por supuesto los principios activos que podemos encontrar hoy en día, han mejorado con creces a los que encontrábamos en el pasado.

¿Qué debemos buscar en una crema de día?

La crema de día será nuestro escudo protector frente a todas las posibles agresiones externas, principalmente la contaminación atmosférica o el daño solar. Por este motivo debemos buscar principios activos que sean antioxidantes y puedan neutralizar el efecto de los radicales libres. La vitamina C es el ingrediente más adecuado para este fin ya que es un potente antioxidante. Además, va a aportar luminosidad a nuestra piel y contribuye a la síntesis de colágeno, lo que aporta elasticidad. En mi caso, aprecio especialmente la vitamina C porque puede ser útil en personas con tendencia a piel acnéica. Sí, a pesar de que en la adolescencia pensé que algún día me libraría de él, he asumido que el acné y yo somos enemigos íntimos y tengo que esforzarme por mantenerlo a raya.

Otro activo fundamental que debemos buscar en una crema de día es el factor de protección solar. El sol es el agente responsable de la mayor parte del envejecimiento solar así que necesitamos defendernos de forma diaria contra él, ¡y durante todo el año! Además, el factor de protección solar ayudará a mantener la estabilidad de la vitamina C.

¿Qué debemos buscar en una crema de noche?

La noche es clave dentro de la rutina de cuidado facial. ¡Fuera la pereza! Tras un adecuado desmaquillado y limpieza del rostro (este paso siempre es fundamental), llega el momento de nutrir y reparar la piel después de un largo día. Una vez más, debemos elegir los principios activos más efectivos y la vitamina C continúa siendo una de las mejores opciones. Además de las acciones de la vitamina C anteriormente mencionadas en la crema de día, la vitamina C ofrece otras ventajas, como potenciar la acción de otros principios activos que quizá formen parte de tu rutina nocturna, como el retinol.

Otro interesante principio activo para una crema de noche es el ácido hialurónico. Este compuesto se caracteriza por su capacidad humectante, es decir, retiene el agua. Por este motivo resulta efectivo en la hidratación de la epidermis.

Noto la piel muy apagada, ¿será suficiente con las cremas de día y noche o puedo hacer algo más?

Es posible que en determinados momentos (especialmente en épocas de estrés, cansancio…) notemos la piel más triste, con menos brillo. En mi caso, cuando empiezo una temporada en la que duermo menos de lo habitual, lo noto enseguida al mirarme al espejo ¡y no solo por las consabidas ojeras! Para recuperar la luminosidad podemos ayudarnos con ampollas de vitamina C. Pueden usarse por la mañana o por la noche sobre la piel limpia y seca, realizando un pequeño masaje para favorecer su absorción. Si se usan por la mañana, es importante aplicar siempre posteriormente protector solar. Personalmente, prefiero reservarlas para la noche y emplear por el día las ampollas con vitamina C “efecto flash”, en aquellos días que son más especiales.

Como hemos visto, la vitamina C es la reina del día y de la noche. Y tú, ¿te animas a empezar?